Para nuestro debut en Mira Art Fair, partimos de una noción expandida del cuidado, entendido no tanto como una acción concreta, sino como una condición que atraviesa nuestra relación con otros cuerpos, objetos y entornos.
En un presente marcado por la polarización, la incertidumbre y una creciente dificultad para reconocer al otro, nos interesa pensar el cuidado y la empatía también como formas de resistencia.
La selección reúne prácticas artísticas de distintas generaciones que, desde lenguajes y sensibilidades diversas, exploran el cuerpo y sus transformaciones, la intimidad, el deseo, la memoria y nuestra relación con el entorno.
La vulnerabilidad aparece aquí no como debilidad, sino como una forma de apertura: la capacidad de afectar y ser afectados, de reconocer nuestra interdependencia y de prestar atención a aquello que nos rodea. Más que representar el cuidado, nos interesa explorar las condiciones que lo hacen posible y necesario, entendiendo que reconocer nuestra fragilidad compartida puede ser, en sí mismo, un gesto de resistencia.